
La integración de la IA representa no solo un avance tecnológico, sino también un desafío que nos hace pensar en cómo enseñamos y aprendemos hoy en día y a especular sobre cómo lo haremos en un futuro no muy lejano. Esta tecnología nos permite abordar algunos de los mayores desafíos de la formación, de la capacitación y de la innovación en las prácticas de enseñanza y aprendizaje (UNESCO, 2025) tanto en el sector educativo como en el corporativo. Sin embargo, ¿tenemos suficiente preparación para comprender y aprovechar el impacto de la IA en estos sectores?¿Conocemos los retos de incorporar esta tecnología en la formación?
Hasta ahora, lo que sabemos es que la IA está avanzando a pasos agigantados, transformando nuestra forma de vivir, trabajar e incluso nuestra forma de enseñar y de aprender. No obstante, su integración en la formación presenta aun grandes desafíos, que deben abordarse con el objetivo de asegurar que su uso se haga, principalmente, de forma efectiva y responsable.
Según un estudio reciente realizado por Delgado de Frutos et al. (2024) con 276 profesionales en activo del ámbito educativo en varias ciudades de España, se observó que los docentes encontraban tanto beneficios como limitaciones en el uso de la IA dentro de este sector. En el contexto corporativo, esto puede traducirse en la necesidad de establecer estrategias claras para su integración en la formación empresarial.
Entre los beneficios más destacados en este estudio se incluía la facilidad para realizar tareas y crear recursos y materiales educativos. Sin embargo, entre las mayores limitaciones percibidas se identificó el uso inapropiado y la falta de revisión crítica de los resultados.
Pero veamos más detalladamente algunos de los beneficios y limitaciones de la IA, y como todo esto pueden percibirse como una oportunidad de aprendizaje.
Beneficios de la IA
- Personalización del aprendizaje: la IA permite adaptar los contenidos y métodos según necesidades grupales o individuales. Esto supone un gran avance para la organización de la formación y capacitación en las empresas y las instituciones educativas como, por ejemplo, facilitando procesos de upskilling y reskilling de manera eficiente.
- Acceso a recursos educativos avanzados: puede proporcionar información de manera instantánea, responder preguntas e incluso ofrecer recursos multimedia para ayudar al diseño y realización de actividades.
- Innovación en metodologías de formación: la implementación de tecnologías como la realidad aumentada, la realidad virtual o las simulaciones interactivas pueden enriquecer la experiencia de aprendizaje, haciendo que los conocimientos se adquieran de una forma divertida que permita potenciar la adquisición de habilidades técnicas y de liderazgo.
- Automatización de tareas administrativas: la IA permite reducir la carga operativa de los equipos de formación al automatizar tareas como la evaluación del aprendizaje y la generación de informes de desempeño.
- Análisis avanzado de datos: la IA ayuda a analizar grandes volúmenes de datos, por lo que podría proporcionar recomendaciones personalizadas de cada estudiante o la identificación de tendencias de aprendizaje y la personalización de planes de desarrollo.
Limitaciones de la IA
- Barreras tecnológicas y de acceso: la accesibilidad y la equidad en el acceso a estas tecnologías pueden ampliar la brecha digital, ya que no todo el mundo tiene la oportunidad de utilizar herramientas basadas en IA.
- Limitaciones en la seguridad y contenido: existen diversos debates sobre la ética y legislación en la IA, especialmente en relación con las implicaciones de privacidad, que constituyen uno de los mayores desafíos de esta tecnología. La IA puede facilitar la creación de contenido falso y cuestiones legales como fraudes, noticias falsas o difamación.
- Problemas de autoría o plagio: las herramientas basadas en IA pueden facilitar la producción de contenido, pero también aumentan el riesgo de violaciones éticas y académicas, dando lugar a problemas de plagio.
- Dependencia de la tecnología: el uso excesivo de la IA podría generar una dependencia de las tecnologías digitales, afectando a la autonomía y a las habilidades de resolución de problemas críticos o creativos de forma independiente.
- Desarrollo de habilidades: Las habilidades como la empatía, la comunicación, la colaboración o la resolución de problemas, son indispensables para alcanzar el éxito en muchos aspectos de nuestras vidas. Cuando se hace uso excesivo de la IA se deja un poco de lado el desarrollo de este tipo de habilidades blandas o soft skills, las cuales son necesarias para lograr un buen desempeño en nuestro entorno.
Convertir los retos de la IA en oportunidades de aprendizaje
Como hemos visto, la Inteligencia Artificial genera controversia y multitud de opiniones en todos los sectores. Sin embargo, es crucial considerar la IA como una herramienta de apoyo que tiene el potencial de transformar significativamente la formación y el aprendizaje. Así bien, conozcamos de forma general, algunos de los retos de incorporar esta tecnología en la formación.
- Capacitación y competencias: se requiere habilidades en informática y computación para trabajar con IA. Por lo que la formación en esta temática se considera crucial.
- Actualización constante de materiales formativos: es necesario actualizar constantemente los materiales didácticos y métodos de enseñanza para integrar adecuadamente la IA, por lo que hay que estar al día con las innovaciones educativas.
- Infrautilización: Aunque la IA ofrece numerosas posibilidades, la infrautilización de estas tecnologías sigue siendo un desafío importante en la formación. Superar esta barrera implica invertir en la capacitación adecuada de las personas que forman y garantizar el acceso equitativo a las herramientas tecnológicas, todo un reto.
- Desarrollo de sistemas éticos: se debe colaborar en la creación de estándares éticos sólidos entre la comunidad educativa. Estos estándares no solo protegen la integridad del aprendizaje digital, sino que también promueven un entorno educativo más ético y responsable.
- Personalización del aprendizaje: la capacidad de la IA para adaptar los planes de capacitación y los contenidos formativos según las necesidades individuales de cada participante puede mejorar significativamente la efectividad de los procesos de aprendizaje. No obstante, esto requiere asegurar una adaptación equitativa, efectiva y éticamente responsable.
En definitiva, la integración de la Inteligencia Artificial en la formación se plantea como una oportunidad transformadora en las áreas de capacitación y gestión del talento de las organizaciones, pero para ello es necesario ser una persona preparada y capacitada adecuadamente. El reto de incorporar la IA en la formación no solo implica aprovechar sus beneficios y gestionar sus limitaciones, sino también adaptar constantemente los procesos de gestión de las empresas e instituciones educativas para garantizar un uso responsable, ético y efectivo de esta tecnología.
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